No puedo parar de comer sanguchitos y te pregunté si me querés invitar a tu casa a la noche. Nunca contestaste. Ahora estás a los pies de ese imbécil de guitarra acústica. No se ni por que te invité, y Kava esta pintando la pared de mi terraza. Quiere que le pinte a su pareja ideal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario