jueves, 30 de agosto de 2012
Go Karting With Sandman
No me preguntes como es que estoy conduciendo un Ferrari, pero sí que lo hago ¿Entiendo algo acá por lo menos? No, ni ahí. Me meto en el muelle, estoy al borde de chocar todo y se me llena el capó de arena. Pero paso al lado de unas turistas y ni les interesa el inminente desastre. Me retiro, me voy como el mejor. Me repito varias veces "Chicks Dig The Car", "Chicks Dig The Car".
TTHHEE PPAARRTTYY
No sé como empezó, abrí la puerta y simplemente empezó a entrar gente a raudales. Pronto mi hogar se había oscurecido y llenado de la juventud hedonista que destruye de una forma que me fuerza a adorarla. Y yo, como un estúpido embajador del cosmos que nunca quise ser, recordando a todos de la imposibilidad de tal explosión que tanto quería. Frabbo se empujaba a sí mismo por el pasillo. Alegaba que solo tenía whisky en las venas, pero de repente me abrazó y mambeó, le estaba pegando mal. Tuve que arrastrarlo adentro de la casa, era un boludazo tan divertido que me olvide por completo del orden. Luego un invitado polizonte insultaba y le gritaba a la mas pura de todas ellas. No intervení y ella no se mosqueó, salvo por revelar que había conseguido un paraguayo nauseabundo, con la textura del arroz con leche, había tratado de partirlo y desistió. No se donde termina esto. Y tampoco sé cuanto quiero que sea una premonición.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Fun Times, Sugar
Partamos de que el juego que estaba jugando era increíble, podías elegir de entre como 7 personajes (uno era Spider-Man, según Othello era porque el juego era de Marvel) y el juego recontra adaptaba la trama y eso que tenía mil millones de variables. Mis amigos querían saber como nos lo llevábamos de la compu de ese estúpido mini en esa sombría estación de servicio directo a la de nuestros respectivos hoteles sin perder nada, y una mina me quería devolver el joystick a pesar de que era al pedo y además era feo ¿Viste esos joysticks truchos de PS1 que se amarillentan con el tiempo y terminan como una cosa grasosa con botones?
Trabajando en ese estúpido mini en esa sombría estación de servicio estaba ella. Ella que no solo se había dedicado personalmente a especializarse en cada aspecto y rama de lo geek si no que además tenía hojas del viejo juego de rol de Cronodia en su escritorio. "Por lo menos no lo inventé." me decía ya con acento desafiante, que para el poco tiempo que nos habíamos visto era una buena señal de química. Ella estudiaba matemática avanzada y pedía que rajasemos que no llegaba con nada. Un beso. Una mirada de más. "Fun times, Sugar." y la promesa de un juego que recién empezaba. El juego nunca fue real, pero vos sí, solo no en mi vida. Igual hiciste esa canción y hoy no tengo ganas de lamentarme. Así que me basta. No te acostumbres.
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